Hay otras que terminan destruyendo todo lo que fueron y nos dejan solo corrupción y dolor.
Estamos hechos de lo mismo, el no reconocer nuestros limites, como el de los demás.
Podemos tenerlo todo sin destruir nada, solo con nuestras manos, espíritu y sabiduría construimos la utopía.
El miedo, terror, es usado por quienes manipulan para controlar o generar ganancias, dividir o segregar, apartarnos de la libertad, la justicia, la igualdad.
La guerra es una industria como el entretenimiento, necesita de gente para subsistir, y que mejor que dividiendo, destruyendo, oprimiendo. Todo porque nos han robado nuestra identidad, la misma que vez cuando miras en un espejo, pero desaparece cuando vez dentro del corazón. Un corazón justo no necesita identidad ni nacionalidad para ser, o de pandilla o ideal extremista, solo necesita respirar y ser.